miércoles, 31 de diciembre de 2008

El Mundo

A mi padre.

Te tengo siempre presente. Entre las mil cosas que me enseñaste aprecio en especial el valor del viaje para hacerme persona. Los kilómetros que hicimos juntos, y los que he hecho desde entonces.
Espero que cuando llegue mi hora, sea o no consciente de ello, no sienta que me he perdido demasiados lugares, cercanos o remotos, que me habrían podido revelar algo especial, necesario, útil, o bello sobre quién soy. Y sobre qué somos.
Ya que me abriste las puertas, qué menos que dar un paso adelante. Me lo debo, y te lo debo.
He leído con interés cómo recurrimos a ciertos rituales para sentir que cambia, que gira nuestro mundo particular. Que el Nuevo Año sea un Nuevo Mundo, y termino éste en el blog como lo empecé, con los que vieron el Mundo con otros ojos, y se atrevieron a andarlo. Todos somos un poco Truman Burbank, un poco Cristóbal Colón.

Nos vemos en el Mundo.

lunes, 29 de diciembre de 2008

¿Fracasar?

Creo que muchos de nosotros vivimos una de las consecuencias de haber sido muy protegidos por nuestros mayores.
Creo que para evitarnos las dificultades que ellos pasaron, nos han protegido de tal modo que nosotros llevamos muy mal equivocarnos. Simplemente porque nos han ido resolviendo muchos problemas. Todo ello aderezado con el sentimiento de culpa que nos surge ( y que nos inculcan) cuando ven que fracasan sus expectativas con nosotros.
Confieso que sé que actualmente se trabaja por parte de los pedagogos en enseñar a los padres a que sus hijos resuelvan problemas ( no solamente lógicos, sino afectivos y de convivencia), para que su autoestima sea fuerte, y no les pase como a esta generación, que tantos "falsos fracasados" (licenciados trabajando de barrenderos, por ejemplo), o "autofracasados" ha dado.

Caerse de la burra

Es verdad que es muy doloroso sentirse equivocado, contrariado, arrepentido... Pero sólo cabe pensar que fallar, o fallarnos a nosotros mismos, forma parte del madurar. Si no decidimos nosotros, ¿acaso preferiríamos la comodidad de dejar a alguien que decidiese por nosotros?
¿Qué es mejor? decidir uno mismo, pudiendo equivocarse, o dejar que decida un marido, una esposa, una madre, un padre... otro.
Hay personas que se dejan conducir por la vida. Yo me he dejado llevar, y cuando decidí que prefería dejar de ser conducido, la primera sensación que se tiene es si fue un error ese cambio. Hay quien no puede afrontarlo, y sólo hace cambiar de dueño. Ten el valor de afrontar tus errores. Al menos son tuyos. ¿Prefieres vivir reprochando a otros lo que tú no te atrevieras a decidir?

Suerte

Una felicidad pequeña:
Bajo al super a llevar boletos para el sorteo de una cestorra de Navidad. Los estoy metiendo en la megahucha, que ya no caben. Y una señora, enjuta (mojamuta no), algo desdeñosa, me dice:
-¿Qué son, para las cestas de Navidad?
Y yo le digo:
- Sí señora.
Así todo muy barrio de los Alcántara.
Y ella me dice:
- Pues toma, estos tres. Total, yo no voy a venir.
La cajera, una chavala muy simpática, le dice:
- Señora, señora, que mire que la llaman al teléfono si gana.
Total, que no. Que la señora con la mano extendida, y yo con cara de:
-( ... a ver, ¿dónde está la cámara?... ummm... hoy vengo afeitado... no he sudado... no, no puede ser por la facha... pues nada, ocasiones asíNNN) En fin, que le cojo los boletos, y veo que la cajera, con cara de Lisa Simpson en morena, me ofrece un boli que escribe verde, y no lo dudo.
De repente se me aparece la cara del Hombre de Cristal de Amèlie, y me dice:
- No se pueden dejar escapar ocasiones asíiiii , y aunque me lo dice en francés subtitulado, yo me dejo llevar por el boli. Y mientras escribo, me da la risa.
Le digo a la cajera:
- Esto tiene que ser una señal , y aunque se lo digo en gallego con subtítulos, me entiende, y se ríe.
Pues nada. Que haya suerte. Pero eso sí, hay que salir a buscarla!!

... y todo, por unas copas de más...

Mañana por la mañana no lamentaré esto ni la mitad.
Cuando haya salido el sol, no recordará nada. Estoy segura.
Dentro de unas horas no parecerá tan violento.
Sólo se trata de cerrar los ojos y esperar, y esperar...
Que sea como un sueño, sin memoria al despertar.
Piensa, piensa, piensa...sal de aquí. Cuanto antes. Vete.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Sexo

Hace más o menos un año, en otro lugar, escribí esto sobre el sexo en los medios de comunicación:

El sexo es una de las mejores cosas de esta vida. Si lo tienes, porque lo tienes, y si no, porque no. O porque lo tienes escaso, deficiente, problemático... Pero sí. Seguro que no sólo el 90% de los hombres, sino el 90% de la población, tiene el sexo en la mente muchas veces al día. Los publicistas lo saben.
Puede que lo que nos moleste de las intenciones sexuales del otro no es su deseo, sino que no coincide con el nuestro. Cuando uno mismo tiene deseo, de lo primero que se olvida es de que el otro puede no estar pensando en sexo. Aunque sea hombre.
Creo que estaría bien dejar de ver a las mujeres como damiselas candorosas y a los hombres como penes con piernas. Creo que todos tenemos sexo, y no hay que ser infeliz por ello.
No es extraño, no es escandaloso, ni es síntoma de problema alguno. Quizás es peor tener el sexo ausente.
... y me quedo tan oreao.
Que todos tengais mucho sexo estas Navidades!!! y todo el año, qué caray!

Dragones, unicornios, y dependencias simétricas


Para mí, que no soy psicólogo profesional, ni psiquiatra, psicoanalista, terapeuta, asesor de pareja, ni escritor de libros de autoayuda (:p), una "dependencia simétrica" es una relación personal en la que:
- cada participante (y pienso en dos, normalmente) siente que necesita al otro tanto, que no se considera capaz de ser él/ella mismo/a sin la compañía cercana, el apoyo, y la cooperación del otro (por esto, es una dependencia),
- los participantes sienten que reciben lo mismo que dan: Se sienten correspondidos (y por esto es simétrica).


Intentaré explicar esto:
- En primer lugar, dejar claro lo que está en negrita: En mi humilde opinión, los asuntos afectivos se miden en términos se percepción, de pareceres, de sentires, y son por tanto subjetivos, por mucho que cuando queramos ser tajantes usemos expresiones como "sinceramente" (se supone que uno va a ser sincero siempre con su pareja, pero la sinceridad es lo primero que desaparece, y casi siempre con la excusa del miedo a herirla con nuestra verdad), "objetivamente", etc.
Todo esto significa que no existe una sola verdad en las relaciones personales. Por supuesto tampoco la que estoy escribiendo aquí, que no es más que mi opinión.

- cuando uno siente que para ser él mismo (ser feliz, sentirse completo, etc.) precisa de otra persona, existe una dependencia. Una dependencia no es algo malo de por sí; para mí las dependencias son negativas cuando son desiguales, desequilibradas. Y para serlo, basta con que uno sólo de los participantes así lo sienta.

- Sobre el segundo punto, procurar tal simetría no depende, claro está, de nosotros. No del todo. Sólo la mitad. Para mí, visto así, es fácil de comprender:
Cuando uno siente, al principio de una relación, o pasado un tiempo, o simplemente cada vez que hace balance, que vive la relación de modo desigual, tendrá motivo de queja. La queja trae el reproche, el reproche la crítica, la crítica el rencor, el rencor la pérdida de confianza y del respeto. Y bueno, toda la cadena de trabas a la comunicación, que sería lo que podría solucionar tantos conflictos.
Por descontado, soy de los que creen que cuando sientes la necesidad de hacer balance, es que ya estás intuyendo que existe un desequilibrio, y eso te impulsa a comparar.

- Esto que acabo de mencionar lo considero aplicable a los dos grandes grupos de relaciones (ay, las marrditas etiquetas): Amor y Amistad. Pero, y ¿qué hay de todas esas "zonas grises"?
Puff, intentar definir por separado el amor y la amistad, anda que no se habrá intentado veces.
Yo ni lo intentaré. Al menos, en esta entrada.