viernes, 19 de diciembre de 2008

I'm so sorry, Mr. Wilde

Siendo cuasi-devoto de Wilde, admito su fascinación por la inutilidad del arte, y la verdad es sobrecogedor tan sólo aproximarse a la idea del arte como algo tan... no sé decirlo, ¿espiritual?
Pero la obra de arte es un acto del Hombre y para el Hombre. Siempre intenta comunicar algo. De hecho creo que el arte es expresión. Y creo que mal que le pese a Wilde, y a mi parte más poética, Kant acertó al describir el aspecto práctico del espíritu humano: Una obra de arte puede ser un detonante para la acción política.
Podemos entender entonces que el arte puede ser útil, cosa que horrorizaba a Wilde. Leyendo varias veces su relato del Jardín del Gigante Egoísta, encuentro una demoledora crítica a la sociedad de su tiempo, a través de una revisión de la figura del Cristo crucificado.
Creo que Van Gogh afirmó una vez ( está citado así en Cosmos, de Carl Sagan) "a veces tengo una necesidad total de...¿diré la palabra? ¡Religión! Entonces salgo al campo de noche y pinto las estrellas."
Creo que el Hombre es tan consciente como inconsciente de su espiritualidad. Hay quien cree en Dios como reflejo de esa espiritualidad. Yo creo que el Arte es otra de las expresiones de esa espiritualidad. Pienso en cuántas veces ha aspirado el Hombre a alcanzar lo "divino" a través de la obra de arte, porque el Arte, o la Ficción, son expresiones de la lucha del ser humano por abrirse paso más allá de sus limitaciones.
Me quedo con Feuerbach: La inconsciencia de las propias limitaciones lleva al Hombre a la idea de Dios. Para mí, la Ciencia y el Arte son las herramientas de la mente para superar esa inconsciencia. La Ciencia y el Arte nos hacen libres.

1 comentario:

Ayla dijo...

Lo reconozco: me has sorprendido. No es que esperase menos de tí, y no es por darte un cumplido fácil, es que me ha encantado lo que he leído. Mucho más las dos anteriores entradas, porque las he notado más cercanas, con pinceladas de sencillez, inocencia y transparentes. Directas, emotivas y con toques personales. Y, a estas alturas de la historia, creo que ya me conoces un poco y no te descubro nada con mi comentario.
Ésta última ya está más elaborada, es impersonal y me suena más artificial, más mecánica, como cuando hablas de un tema con palabras de otra persona.

Me gusta que hayas compartido estos retales, porque así te desnudas un poquito más. Y eso, lo sabes, me encanta.

:D