sábado, 1 de noviembre de 2008

Un cuento

En el despacho de una profesora de educación infantil prematuramente fallecida se encontró un pequeño bloc de notas. En él, las entradas anotadas versaban sobre las observaciones que la profesora había mantenido durante más de un año acerca del comportamiento de varios sujetos, varones y mujeres.
He aquí algunas de esas observaciones:

- Ana y Raquel se las han arreglado para hacer ver a Sofía que es diferente a ellas. Muestran desdén hacia ésta última, y prefieren mantenerse lejos de ella, según parece amparándose en el criterio de que Sofía tiene la piel algo más oscura que las otras, y como ella es una, y las otras, dos, ella es anómala, y eso la convierte en una categoría diferente y separada a las demás.

- Sofía, por su parte, empieza a hacerse consciente de que tanto Ana y Raquel, como otros compañeros de su entorno, evitan estar junto a ella, ya que no la ven como una igual, en el sentido de que no se identifican en ella, dado que su aspecto es diferente. Sofía parece estar desarrollando una conciencia de sí misma como alguien anómalo.

- La conciencia de Sofía de su diferencia tiene visos de hacerla verse como anómala por sí misma, y afectar pronto a sus relaciones con los demás, ya que semeja mostrar vergüenza de su persona, por su aspecto físico diferente.

- Rubén parece ajeno al proceso de disgregación que están llevando a cabo Ana, Raquel, y Sofía misma. Se relaciona con ésta con la misma implicación y respeto a las normas no escritas, aceptando los roles establecidos en las rutinas de desarrollo de la identidad, así como los juegos de inversión de patrones.

- El día de hoy se ha dado otro paso en el proceso de marginación y auto-marginación de Sofía: Ha rechazado la compañía de Rubén, llamándole estúpido. Preguntada por el motivo de su actitud, Sofía manifiesta que hay que ser realmente estúpido o ciego para preferirla a ella antes que a las demás. Esto implica la asunción por Sofía de criterios ajenos como propios. Rubén, obviamente, está desconcertado.

- Preguntado Rubén por qué le gusta la compañía de Sofía, manifiesta con plena convicción que es muy divertida, sabe inventar juegos e historias, insultos, y le gusta hacerla reír, porque Sofía se ríe como si roncase. Y eso le desternilla. Literal.

- Cuando a Rubén se le pregunta por cuáles son las chicas más guapas de su entorno, titubea mucho rato. No parece haberse planteado tal cuestión en ningún momento. Finalmente, responde de manera que ubica a Sofía, su mejor amiga, en tercer lugar. Rubén parece por tanto haber asumido una idea de la belleza física ajena a la personalidad de sus compañeras.

Estudiando los anuarios de la escuela, se averiguó que la profesora nunca tuvo alumnos con tales nombres a su cargo. En cambio, dichos nombres correspondían a miembros de su grupo de amistades.


Podemos pasarnos la vida reproduciendo patrones, da igual que seamos niños de parvulario o profesionales con carrera. La educación sentimental dura toda la vida, y tristes los que la pasan filtrando su felicidad... a través del espejo.

2 comentarios:

Waldstein dijo...

Hola, me la gustado este cuento. ¿Es una copia, sucedió realmente o es invención tuya?

A través del espejo dijo...

Hola Waldstein. Ante todo, gracias por el interés.

Es un invento, pero si lo piensas, los inventos -sean máquinas o cuentos- no salen de la nada. Todo tiene un por qué, y la historia, el fondo de este cuento, es real. Puedes cambiar el color de la piel por el ser muy delgado, o grueso, o muy alto, o muy bajo... cualquier cosa que se salga de la mayoría.

Y en cuanto a sí sucedió realmente, pues ya habrás caído en la cuenta: Sucede todos los días.