lunes, 5 de enero de 2009

Te amo... aunque no te necesito

Amar no debería ser un "no puedo vivir sin ti" (por mucho que se sienta algo parecido). No se trata de competir en demostrar a quien amamos cómo lo pasamos de mal con su ausencia.
No hay nada egoísta en afirmar a quien amas que no le necesitas: Al contrario, le estás haciendo libre. Le dices: Te amo, pero no porque dependa de ti. Te amo porque me haces feliz estando. Podemos entonces deducir: Bueno, si te vas, entonces sufriré mucho... Y no tiene por qué ser así el amor: Si te vas, me dolerá, pero antes de que llegaras a mi vida, yo era una persona, y si realmente pensase que sólo puedo congeniar contigo, y tú no lo crees, entonces me tiraría de un puente... o te mataría: Ese amor inmaduro es el que lleva a los malos tratos psicológicos, a los físicos, al chantaje emocional, a anularse como persona, al "sin ti no soy nada", y a poner a otra persona al final de nuestra propia existencia.

Eso no es amor. Es miedo a estar a solas con uno mismo.
Y realmente las personas deseamos demasiado compartirnos como para pensar que sólo existe una única persona con la cual encajar.

10 comentarios:

Majo dijo...

Esa postura sin duda es la ideal, pero me temo que pensar siempre así sería como vivir en una continua ensoñación. Y se me hace caprichoso compararla con la otra postura posible, la de l'arrancada d'egua i parada de burra vella (traducido rápidamente, la postura del "frenazo", vamos), que dijo Robert en "Los Puentes de Madison":

"No quiero necesitarte, porque no puedo tenerte".

¿Qué se puede decir a ésto?

A través del espejo dijo...

Por eso empecé mi entrada con "no debería ser". Y sí, una cosa son los deseos, y otra la realidad.
Sea como sea, la frase de Clint, de Robert, no me parece la del frenazo, ya que al fin y al cabo detuvo su furgoneta ante la de ella y dejó en su mano la decisión de cambiar de... vida.

Podemos pensar de él que fue cobarde o egoísta por no querer comprometerse, o podemos pensar al contrario: Dejó que ella tuviera la última palabra, ya que ella abandonaría familia, y él no pensaba cambiar de vida por ella (cosa que ya le había advertido).
No era una relación simétrica, como casi ninguna, en realidad.

Majo dijo...

Pero no me entendiste, Através...:P, me refiero a que puede hacerte feliz un amor platónico (casi siempre los no correspondidos o imposibles, claro), pero cuando pasa el tiempo es causante de un vacío tremendo. No sólo de ilusión vive el hombre...

A través del espejo dijo...

Bueno. Eso fue justo lo que le sucedió a ella, ¿no?
Si lo que vivió le dejó un gran vacío, casi le habría valido la pena "frenarse", y no parece que se frenara mucho, ya que conservó esa pasión y compartió ese secreto con sus hijos.
Eso me recuerda aquella canción de los 80 que decía "es mejor querer y después perder, que no haber querido".

Tot dijo...

Eso de "no quiero necesitarte, porque no puedo tenerte" además de demagogia me parece propio de lo que los psicólogos llamamos núcleo melancólico... ni aman ni dejan libres ni viven ni dejan...

Hace muy poco alguien me dijo lo mismo (sería que había visto la película hace poco....) y con ese comentario me permitió abrirle la puerta a mi libertad... Como recalca nuestro anfitrión, es mucho mejor querer y perder que no haber querido...
Somos nosotros los que nos obligamos a construir las parejas antes de tiempo... Como ahora hablaba con un gran amigo, hacer el amor es lo más natural del mundo (atención a la expresión : hacer el amor....) y tener pareja es cultural.... No lo hagamos al revés...

Cada día me gusta más este blog, aunque me sorprende la cantidad de cosas que tenemos en común! ¡me siento como en casa! Gracias!

Majo dijo...

Me da la impresión de que cada uno de nosotros hemos hablando de una cosa distinta, y aquí, como dice el refrán: "cada cual habla de la feria conforme le va en ella".

Y añado unos versos de ese gran pensador que es Joan Manuel Serrat:

"Cada loco con su tema
contra gustos no hay disputas
artefactos, bestias, hombres y mujeres
cada uno es como es
cada quien es cada cuál
y baja las escaleras como quiere

Pero, puestos a escoger, soy partidario
de las voces de la calle
más que del diccionario,
me privan más los barrios
que el centro de la ciudad
y los artesanos más que la factoría
la razón que la fuerza,
el instinto que la urbanidad
y un siuox más que el séptimo de caballería (...)"

A través del espejo dijo...

Muy sutil! jejeje...

La entrada que motiva estos comentarios la escribí hace un año, más o menos.
Al recuperarla para el blog me di cuenta de algo que seguramente también vosotras habreis visto: Comienzo hablando de una cosa y termino con otra.
Tenía muchos sentimientos flotando en mi cabeza, y básicamente intentaba encontrar soluciones a errores repetidos muchas veces antes.
Me ha gustado que no tuvierais apuro en dejar entrever experiencias propias en vuestros comentarios. No es por cotilleo, faltaría más, sino porque me es muy sugerente aprender por semejanzas con las experiencias de otros.
Creo que todos nos parecemos más de lo que intuimos.

FER dijo...

No puedo estar más de acuerdo: amar no es necesitar, es desear, respetar y compartir. Y eso lo puedes hacer con muchas personas a lo largo de una vida, que aunque sea corta, se puede hacer larga...

Un abrazo

Daniel Pereyra dijo...

De acuerdo totalmente, me aclara los pensamientos y es como un analgésico al alma a veces afiebrada de amor. Gracias

Laura dijo...

hay una frase que dice siempre Claudio Marìa Dominguez en su programa, nò sè de quien es pero està genial, dice algo asì como "te amo TANTO que NO te necesito para vivir"
El amor no tiene nada que ver con necesidad, el amor es simplemente èso, amor.